Al pasar los años, una de las razones por las que creo que las cosas que planeamos en nuestras mentes o simplemente lo que soñamos para nuestras no se cumple o no lo vemos suceder es por no escribir la visión que queremos o que tenemos. Es cierto que la palabra de Dios es clara en decirnos que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad Él nos oye (1 Juan 5:14). Es cierto también que podemos hacer todos los planes que queramos, pero el propósito del Señor prevalecerá (Proverbios 19:21).
Ahora, si usted dice “pero yo no tengo visión”, yo le animo a que clame la promesa que está escrita en Joel 2:28 en la que dice que “en los postreros días el Señor derramaría de Su Espíritu sobre todo ser viviente y los niños profetizarían, los jóvenes tendrían visiones y los ancianos soñarían”. Recuerde también que el Señor prometió que cumpliría todo su propósito en nosotros (Salmo 138:8).
Volviendo al tema de hoy, el asunto es que muchas veces no vemos planes, sueños, metas y propósitos cumplidos porque el motivo también ha sido nuestra falta de diligencia en escribir lo que queremos, lo que soñamos, lo que visionamos, en dibujarlo, en plasmarlo simplemente sobre una hoja de papel. Simplemente, no hemos tomado el tiempo para sentarnos a escribir la visión que Dios nos ha dado. Y algunos me preguntarán, “bueno ¿Y por qué escribir la visión?”. Qué bueno que me lo preguntaron, porque puedo dar muchas razones, pero me dirigiré únicamente a 4:
Yo no solamente creo, sino que estoy convencido que si Dios dice que escribamos la visión es porque es importante, urgente y necesario hacerlo. ¿Estás listo para escribir la visión que Él te ha dado? ¡Hazlo ya, no lo aplaces más, el día es hoy!
Por David Santiago Daza Pulido
Pastor asistente Iglesia Cristiana Carismática Cuadrangular de la Castellana
Cantante y guitarrista en Sentidos Alterados
Docente de música


