¡ALERTA! ALGUIEN TE ACECHA

1 PEDRO 5:8-9

8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. (RVR 1960)

¿Alguna vez viste un documental acerca del León?

Quizás SI, o tal vez NO … ¿Sabías que una de sus cualidades más admiradas y temibles, es su técnica para la CAZA?

El león, carnívoro por naturaleza, cuando es ojeador, alinea la dirección del viento con su cola, para que la presa al detectarlo huya; mientras que el matador, se esconde bajo el mismo, e inmóvil espera hasta que su presa se encuentre a una distancia óptima, pues podría cansarse en la persecución.

¿Qué tal?

Sin embargo, ataque individualmente o en grupo, solo es exitoso en uno de cada seis intentos, y por lo general, sus presas son animales muy jóvenes, enfermos, desprevenidos o separados de la manada.

En los versículos anteriores, se compara la acción destinada a la caza de este felino al actuar diario de Satanás, quien acecha sin descanso la vida de los creyentes.

La Nueva Traducción Viviente, lo señala como nuestro ¡GRAN ENEMIGO! Desde el día que naciste, ya sea en un hogar cristiano o no cristiano, Satanás ¡TE BUSCA!; para él, tu vida y el propósito de Dios en ella, es una amenaza. Por eso te observa, está ansioso por una oportunidad de atacarte y devorarte; incluso, en ocasiones ruge para decirte que no sirves para nada, que tu nacimiento fue un accidente, que no eres ni serás nadie, que nunca alcanzarás nada, que no serás capaz de superar ese obstáculo, bla, bla, bla …

Al fin ¿por qué temer o continuar escuchándolo? su intención es clara; intenta afligirnos y debilitarnos a través del sufrimiento y la persecución, alejarnos de Dios y de la iglesia, hasta que perdamos nuestros niveles de alerta, o estemos lo suficientemente desprevenidos y a su alcance, para ser devorados.

Entonces ¿Qué necesitas para evitar el éxito de su próxima faena de caza?

  1. AUTOCONTROL. La sobriedad, es la capacidad de diferenciar entre lo necesario y lo superficial, es también dominio propio, el cual más allá del autocontrol, es la resistencia a la tentación de violar las leyes y mandamientos de Dios, o de rendirse frente a los sufrimientos y persecuciones de Satanás.

SANTIAGO 4:7 dice: Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. (RVR 1960)  

No sé contra qué te has o te estás enfrentando, cuál es tu voz negativa, tu tentación, tu problema, tu fracaso; pero te digo, somete tus pensamientos, tus palabras, tus acciones a Dios, y el poder del espíritu santo en ti, será suficiente para hacer que el león fracase una y otra vez; para que se canse y deje de rugir; para que jamás pueda devorarte y huya.

  1. ESTAR ¡ALERTA! Nunca te centres en tu enemigo, ni en la intensidad de su rugido; enfócate en Jesús, en su palabra, en sus promesas; nunca descuides tu vida devocional, ni tu comunión con tus hermanos en Cristo; pues cuando estás ¡FIRME EN LA FE! tendrás la capacidad de resistirlo, callarlo y vencerlo.
  2. FIRMEZA. Jamás te rindas, jamás cedas; tú decides si cada ¡NO! es para ti un ¡SIGO ADELANTE!; si cada problema, obstáculo o tropiezo, es un ¡OPORTUNIDAD PARA CRECER Y SACAR DE TI LO MEJOR!

EL LEÓN SEGUIRÁ AL ACECHO, SEGUIRÁ RUGIENDO; PERO SI TE MANTIENES, SE CANSARÁ Y SE IRÁ

¡MANTENTE SIEMPRE ALERTA!  

Dios te Bendiga

Por: Viviana Gómez 

Entradas relacionadas

Deja tu comentario