HERIDO, PERO EN ASCENSO

Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problema, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho, porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. (NTV) Santiago 1:2-4

“Un herrero, luego de haber vivido una juventud llena de excesos, le entregó su vida a Jesús. Desde ese momento, dedicó su vida a servir y ayudar a otras personas; sin embargo, sus problemas parecían avanzar y ahogarlo.

Un día, un amigo vino de visita y le comento: es extraño, que desde que decidiste temer a Dios, tus problemas parecen haber empeorado; él tampoco lo entendía, pero en búsqueda de una respuesta concluyó: el acero, por el calor, los martillazos y el agua fría, en ocasiones termina con rajaduras, e incluso inservible y se desecha, entonces, a pesar de mi aflicción, yo acepto los martillazos que él me da, y a veces sentirme frio e insensible como el acero; sin embargo, estoy dispuesto a aguantar hasta adquirir la forma que él quiere darme en Cristo, pero sin desecharme.”

Quiero iniciar preguntándote ¿alguna vez has enfrentado una prueba, o estás frente a una? Quizás, tu respuesta será SI; y si es así, eres un afortunado; un joven que ha tenido muchas oportunidades para crecer a través de las pruebas. ¿Cómo? te explicaré

En los versículos anteriores, tomados de la Versión Nueva Traducción Viviente, Santiago describe tres claves acerca de la prueba; estas son: 1. Cuál debería ser nuestra actitud al enfrentarla, 2. Su resultado, que depende de la actitud y 3. Su propósito.

LA ACTITUD

Santiago NO dice: por si acaso pasan por alguna prueba, sino cuando estén en prueba; es decir, él sabe que las pruebas son algo que no podremos evitar, pero también, que es posible sacar provecho de ellas cuando mantenemos una actitud positiva frente a la misma, al ilusionarnos con sus resultados.

Anímate, tú prueba es algo temporal, afróntala con confianza en Jesús, depende de él, espera en él, aprende todo lo que puedas de la prueba y alégrate, porque al finalizar, tu recompensa será su resultado … Salmos 126:5 “Los que siembran con lágrimas cosecharán con gritos de alegría.” (NTV)

EL RESULTADO

Los problemas, evalúan la firmeza de tú Fe, y producen un ascenso reflejado en la madurez de tu vida cristiana, a través de la “constancia”; esta según el diccionario, es la cualidad que posee una persona de ser perseverante o determinada en cuanto a un propósito o decisión que quiere alcanzar, y por el cual se compromete y trabaja duro.

Te preguntabas ¿acaso es necesaria la prueba?, la respuesta es SI. La prueba desenmascara las debilidades de tú Fe y de tú Carácter; a través de ella Dios te moldea, te enseña y te afirma en la constancia, y también te ayuda a soportarlos, resolverlos y entender su propósito, el cual te llevará a un constante ascenso en tu vida espiritual y terrenal. Así, la clave para aprovecharla, es mantener una actitud positiva, de confianza, de esperanza, de gozo; alejada de la queja o de renegar en contra de Dios.

ENTONCES ¿CUÁL ES SU PROPÓSITO?

En el versículo cuatro encontramos la respuesta: “serán perfectos y completos, y no les faltará nada” … Proverbios 4:18 El camino de los justos es como la primera luz del amanecer, que brilla cada vez más hasta que el día alcanza todo su esplendor. (NTV)

Su propósito es claro, la prueba fue hecha para la madurez y el ascenso, para sacar lo mejor de cada uno de nosotros, para que nosotros como hijos, seamos preparados, perfeccionados y sin vacíos, y estemos listos para ser usados, y para encontrarnos con nuestro padre.

Para Finalizar … Ora, agradece a Dios el haberte elegido como su hijo; pídele que te acompañe, te guíe y te fortalezca en cada una de tus pruebas, que puedas aprender de ellas, entender su propósito y recibir tu recompensa.

¡Dios te Bendiga!

 

Por: Viviana Gómez

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